del mar

… del Mar

Del mar. Bello y sereno cuando estás en calma, con movimiento blando, informe y errático. Reflejo del alba, blanco, anaranjado y brillante en tu superficie. Pero no consigues el engaño. Detrás de esa fachada de paz y de reflejos azules, se esconde la furia indomable de tu verdadero ser. Cuando tus olas se coronan de…

de los sueños, Oskar Benegas

…de los sueños

…de los sueños Verdad nublada de realidad incierta. Bruma que impide distinguir lo real de lo irreal. Sin mesura. En vosotros lo divino es alcanzable, pero lo malo es terrorífico. Sin cordura. Todo puede y sucede, aunque la racionalidad no lo permita. Sin límites. Porque soñar nos hacer humanos, sin vosotros no podríamos imaginar el…

Envidia

…de la envídia

…de la envidia. Nos espolea para superarnos, a la vez que nos hace ruines cuando nos corrompe nublando nuestro buen hacer. Dejamos de ser nosotros mismos, para vivir lo que a otros corresponde, no obligándonos a no sentir nuestra propia existencia. Alcanzaremos lo anhelado, manteniéndonos vacíos, incapaces de satisfacer su voraz apetito. Se manifestará insolente,…

Lezama pueblo

…de mi pueblo.

…de mi pueblo. De esencia inamovible, con fragancia a hierba recién cortada, a hojarasca húmeda, a lluvia que viene mojando la tierra. Voz de campanas que tañen desde siempre puntuales, trayendo malas y buenas nuevas. De trinos de pájaros, del arroyo que salta fugaz entre las rocas, ladridos de perros lejanos en la noche, cencerros…

Libros

…de los libros.

…de los libros. Fuente inagotable de aventuras, desventuras, ciencia real y ficción, terror, amor, historia e historias, y poemas. Nos hacen reír, nos hacen soñar, llorar, amar y siempre… aprender. Desde los más sencillos de bolsillo, hasta las grandes ediciones ricamente encuadernadas, pueblan las estanterías de la biblioteca. Duermen en silencio sus personajes entre sus…

Venganza

…de la venganza.

…de la venganza. Se parece mucho a la justicia, pero sin ser su sinónimo engaña al pueblo, en juicios sumarísimos de callejas y plazuelas. Nunca es justa, cuando se disfraza de tal. Tras consumarla el vacio te inunda, pidiendo más. Es poderosa, capaz de mover vidas completas durante más de una existencia, transmitiéndose de generación…

Muerte

…de la muerte.

…de la muerte. Compañera de viaje, desde siempre y para la eternidad. Oscura e inevitable, temible. Amante a la que damos la espalda durante toda la vida, evitando nuestro encuentro, sabiendo, desde siempre, que tu beso será el último. Temida no por desconocida, sino por cotidiana. Odiada por arrebatarnos padres y madres, esposos y amantes,…

mujeres

…de las mujeres.

…de las mujeres. Ocultadas desde siempre en cárceles de tela, tejidas por la inseguridad del hombre. Miedos convertidos en barrotes, a fuerza de mentiras y falsas creencias. Denostadas y culpabilizadas, de las debilidades de la carne ajena, creyendo que solo pecaban ellas. Pero la verdad prevalece siempre, y el tiempo desnuda las caretas, rasgando el…

desamor

…de tu desamor

…de tu desamor Tus lágrimas hacen que mi alma estalle en mil pedazos. Tus desvelos, alientan mis pesadillas. Lágrimas de renacer a la vida de mañana, dolor que levanta fortalezas, pertrechadas para hacer frente a batallas futuras. Tu carácter te ha dado la libertad, que tu amor hubiese encarcelado, con barrotes de alabanzas y palabras…

Envejecer

…de envejecer

…de envejecer Es lo que hacemos desde que nacemos, crecemos, maduramos, aprendemos a vivir, vamos superando y quemando etapas, y envejecemos. Es vivir, cumplir uno tras otro, años lustros y décadas, y recordamos, como si fuese ayer, conversaciones que ahora mantenemos con nuestros hijos, y que hace ya casi medio siglo, nuestros padres, mantuvieron con…